Cómo hablar con una mujer: Normas básicas de supervivencia.
Por la doctora Ella Runciter
Desde su fundación, el DAAEEMM (Departamento de Asuntos Extra-Masculinos) ha querido ir más allá de la colaboración en los proyectos conjuntos del Instituto del Amor, y se esfuerza por cumplir un objetivo propio: Alcanzar un diálogo intersexual libre de malentendidos, confusiones y a ser posible indoloro. Tarea esta, como pueden imaginarse, de una magnitud incalculable y que no se verá completada sin varios años de duro trabajo. Mientras tanto, y hasta que alcancemos nuestra ambiciosa meta, procuramos publicar los pequeños descubrimientos con los que nos encontramos a lo largo de nuestra investigación.
Nuestros trabajos en el campo del mal-entendimiento entre hombres y mujeres empezaron, como es natural, por el lenguaje. Constatamos así un hecho aceptado por la mayoría de la sociedad: que si bien hombres y mujeres pueden utilizar las mismas palabras en los mismos idiomas, esto es, los mismos significantes, los significados o ideas a las que éstas se refieren son diametralmente opuestos. Así, Ediciones Instituto del Amor llevará próximamente a sus librerías un diccionario con el que esperamos allanar el camino hacia el entendimiento.
Sin embargo, el desarrollo de este diccionario pasó a un segundo plano desde el momento en el que comprobamos una verdad estremecedora: La inmensa mayoría de los hombres habla con mujeres de una forma absolutamente suicida. Podemos afirmar, sin temor a exagerar, que muchos caballeros se enfrentan a la conversación femenina como el curioso que mira por el cañón del rifle mientras acciona el gatillo, o aquel que se propone determinar la profundidad de un lago nadando con una rueda de molino al cuello.
Una vez tras otra a lo largo de varios meses de pruebas empíricas, hemos encontrado la misma falta de destreza o de formación necesarias para el intercambio verbal intersexual (habilidad que las mujeres, por otro lado, parecen poseer de forma instintiva), con terribles consecuencias. Preocupados por la seguridad de nuestros alumnos y colegas, hemos elaborado una lista de situaciones y consignas a recordar en todo momento. En un futuro tenemos previsto enviar azafatas a los centros educativos para explicar este tema con más detalle, puesto que los jóvenes han demostrado prestar más atención a las jovencitas uniformadas que a los folletos informativos. Hasta que recibamos la subvención correspondiente, sin embargo, hemos de arreglarnos con el texto de este manual.
Primera parte: Palabras tabú
En el profundo tratado sociológico y científico que es la serie documental de animación Futurama, existe un episodio en el que se instala una bomba en las nalgas metálicas del robot doblador de metal Bender. El detonador de la bomba se programa para que haga explosión cuando su portador pronuncie la palabra que más se repite en su vocabulario, asegurando así el suspense del episodio. Pues bien, la conversación una mujer es también una situación semejante: potencialmente peligrosa (como una bomba), que puede accionarse de forma verbal sin que el responsable sea consciente de su error hasta que es demasiado tarde. Es imposible reducir a cero las posibilidades de que esto ocurra, pero podemos reducir mucho la peligrosidad si nos mantenemos vigilantes ante los siguientes grandes grupos de palabras o expresiones tabú:
- Palabras dirigidas a tranquilizar a su interlocutora: "tranquila", "relájate", "vamos a calmarnos"... El participante conversacional masculino recurre con frecuencia a estas fórmulas para asegurarse de que se mantiene un ambiente óptimo para la conversación, es decir, tranquilo. Sin embargo, el efecto causado es con frecuencia precisamente el contrario. Por tanto, es mejor omitir esta clase de comentarios.
- Expresiones dirigidas a tranquilizar con una sutil referencia al estado mental de la interlocutora. Es el conocido "no te pongas histérica". Nunca, nunca, nunca diga estas palabras. A menos que esté al otro lado de una pared blindada o no le importe que le cuelguen el teléfono, claro.
- Afirmaciones fundamentadas sobre el aspecto de ella. Da exactamente igual que pese usted menos que ella. No lo diga. Y si ya ha metido la pata y se encuentra con toda una crisis diplomática entre manos, no intente salir de ella con argumentos racionales y basados en la realidad.
- Comentarios jocosos (aunque positivos) sobre el aspecto de ella acompañados de gestos. Desde el DAAEEMM hemos descubierto una alarmante tendencia de los hombres a hacer comentarios poco serios como "¡Qué bien te alimentas!" mientras se coloca la mano en el muslo, o "¡Esa chica mullidita!" al cogerla por la cintura. En prácticamente todos los casos, la intención del participante masculino era hacer un cumplido o intentar levantar la autoestima de la mujer quitándole hierro al asunto de su aspecto. Bueno. Para ayudar así, mejor quédense callados. Los chistes sobre el aspecto de una mujer no tienen gracia. Punto.
Segunda Parte: Las preguntas trampa
De vez en cuando, los sujetos que mantienen conversaciones con mujeres se enfrentan a preguntas engañosas, aparentemente fáciles, que tienen una respuesta cierta y una respuesta buena, que pueden o no ser la misma. Son las llamadas preguntas trampa. Ejemplos clásicos serían "¿Crees que he engordado?" o "¿Crees que mi amiga X es más guapa que yo?". Las preguntas trampa son incluso más peligrosas que las palabras tabú porque a diferencia de éstas, sus consecuencias no son inmediatas ni dan avisos claros. Así, uno puede responder erroneamente a una pregunta trampa y no saberlo hasta que el castigo se cierne sobre él, días o incluso meses más tarde.
Lo esencial en estos casos es detectar la pregunta trampa. Una vez hecho esto, se abren ante usted tres estrategias aceptables, listadas aquí por orden de preferencia:
a) Actitud defensiva. No responda. Es la estrategia más conservadora y la que más riesgos ofrece. Sin embargo, puede ocurrir que sea usted forzado a responder. Si se diera esa situación, pase a la siguiente línea de acción.
b) Actitud ofensiva. No le siga el juego. "Esa es una pregunta trampa", o "No pensarías que iba a picar tan fácilmente, ¿no?" son respuestas adecuadas. Debe prestar un especial cuidado a su tono, natural y no demasiado pagado de sí mismo, lo que convertiría sus palabras en un reto. Bien manejada, la actitud ofensiva le pone al mismo nivel que su oponente. Gana en respeto, pero también supone que la próxima vez la dificultad (de reconocer la pregunta trampa) será mayor. Si no quiere arriesgarse a subir la dificultad del juego, pase a la tercera estrategia.
c) Rendición honrosa. Seguirle el juego. Debe usted hallar la pregunta buena, que en general está a medio camino de la respuesta cierta y la mentira descarada. Retomando nuestro primer ejemplo, no debe usted responder "¡Claro que no has engordado!". Si ha engordado, ¿en serio cree que ella no se ha dado cuenta? Sea hábil. Diga en vez de eso "Yo te veo estupenda", o limite las posibilidades de verse en problemas prescindiendo de palabras con una demostración física de afecto. Si lo primer que cruzó su mente fue darle una palmada en el trasero mientras grita "¡Me gusta tener donde dejar la cerveza!", retroceda y vuelva a la primera parte.
Si le preguntan qué le parece ese gran amigo de ella al que usted no soporta, no se estruje el cerebro en busca de un halago real tan ridículo que sea fácil sacarle la verdad ("no huele mal"), utilice en cambio algún cumplido que ella le hiciera. Sutileza es la palabra clave para emplear esta estrategia, que pese a su dificultad es la que más satisface a su oponente. Pero sigue siendo una rendición.
Tercera Parte: "¿Seguro que no te pasa nada?"
Hemos dejado para el final uno de los mayores problemas en las relaciones intersexuales que pueden causar sus enormes bocazas. Procedamos.
Si está usted manteniendo una conversación con una mujer, y nota alguna anomalía en su comportamiento, hay dos opciones: o la conoce usted muy bien, o el malestar es tan claro que hasta usted lo ha notado. En ambos casos, se espera de usted que se interese por su bienestar. Recomendamos, sin embargo, utilizar expresiones alternativas como "¿Te preocupa algo?" o "¿Qué tal estás?".
Si le responden que no pasa nada, es decir, si no le responden, está usted autorizado a preguntar una vez más al cabo de unos minutos. Si aun así no le ofrecen una respuesta satisfactoria, deje de preguntar.
¿Y eso por qué?, preguntarán ustedes. Bien, caballeros, en ese caso se enfrentan ustedes a alguno de los siguientes casos. O bien la mujer está sencillamente cansada, o triste, sin un motivo concreto. O bien hay algo que efectivamente le preocupa, pero no cree pertinente discutirlo con usted. O bien sabe que algo le molesta pero aún no ha decidido exactamente qué.
Las mujeres pasamos horas examinando nuestros sentimientos, nuestras sensaciones y nuestra reacción a lo que nos rodea. Se dice que una mujer puede pasar por una crisis personal, una crisis profesional y una crisis de pareja en un solo día y sin hablar con nadie. Dentro de esa reflexión, hay una diferencia clara entre identificar que algo nos preocupa, y definir las formas, consecuencias y causas primarias y secundarias de la preocupación.
Si usted interrumpe esa pequeña investigación personal con sus preguntas, lo más que puede conseguir es que ella se invente cualquier defecto o problema con usted para que la dejen en paz. Y usted no quiere tener un incidente diplomático por un problema inexistente hasta que alguno de los dos diga algo hiriente y la cosa pase a mayores, ¿no? Pues eso.
De modo que si tras dos preguntas corteses no le dicen lo que pasa, espere y mantenga una conversación normal. Si después de sus deliberaciones, ella identifica lo que le molesta y cree oportuno compartirlo, lo hará sin mayores problemas.
En ese caso, desde el DAAEEMM le suplicamos que bajo ningún concepto arruine el momento con un "¿Ves como te pasaba algo?". Recuerde que la caída es más peligrosa cuanto más alto hayamos logrado llegar.
Por supuesto, es imposible resumir en un sólo texto todas las variables de la conversación. Con esta enumeración no pretendemos entregarle el control de la conversación, sólo mantener el estado de sus gónadas y su dignidad a salvo, evitándole humillantes rituales de arrepentimiento cuando ni ella recuerde por qué se había ofendido. Y por último, si todo falla y ya ha utilizado las clásicas tácticas de las flores y el chocolate (todo pierde efecto al final), sólo una palabra: cocine.
(*) La Doctora Ella Runciter es profesora asociada del Instituto del Amor.
"Yo aún diría más, las Autonotas son un instrumento al servicio de la Libertad"

Entrevista al Doctor Nato, por Perolo
El Doctor Nato es catedrático del Instituto del Amor y ha escrito numerosos libros y artículos sobre teoría del Amor y sobre el Ahorro. Es seguidor de una corriente de pensamiento intelectual que se inició “en las cavernas” -como le gusta decir al Doctor Nato- conocida como “THE SAVE STREAM” que aboga por el consumo cero y el ahorro máximo. Esta corriente defiende que el ser humano fue creado para ahorrar y no para consumir [léase despilfarrar] como animales salvajes. El ahorro es una virtud y el consumo un insulto al sentido común. El “cavernismo” [término recientemente acuñado por el Doctor Nato para referirse movimiento despilfarrador-nazikeynesiano] es por tanto el mayor enemigo de la Humanidad y el deber de los Paladines del Ahorro es vencerlo en todos los frentes.
Esta entrevista en exclusiva indaga en un nuevo descubrimiento del Doctor Nato: las Autonotas. Este novedoso sistema promete conducir a la Humanidad a una nueva etapa de prosperidad nunca antes soñada.
P: Buenos días Doctor Nato, antes de nada he de agradecerle nuevamente que accediese a concederme esta breve entrevista.
R: No hay de que, Don Perolo. Comencemos.
P: Bien… antes de nada, ¿por qué no nos habla un poco de las Autonotas? ¿Explíquenos en qué consisten?
R: Las Autonotas son, probablemente, el mayor invento desde el descubrimiento de la moneda o de la escritura. Cientos de generaciones venideras nos agradecerán tan magnifico descubrimiento. ¿En qué consisten? Son básicamente pequeñas “auto-anotaciones” [de ahí el nombre de Autonotas, que se me ocurrió un día miraba fijamente una parada de autobús] que uno mismo se hace a sí mismo para que no se le olvide nada en un horizonte temporal próximo o muy próximo. El medio para canalizar estas “auto-anotaciones” es la telefonía móvil gracias a su novedoso sistema de calendario-agenda con alarma vibratoria programable. ¿Está usted harto de que se le olvide llevar un libro a un amigo o que se le olvide cortarse las uñas de los pies? ¿Se le olvida siempre llenarse los bolsillos de papel higiénico de baño? ¿Tiene que llamar a un amigo pero cuando llegue a casa lo más seguro es que se ponga a ver la tele y se olvide de todo? ¿Está harto de fallar en los pequeños compromisos sociales que todos adquirimos a diario? En ese caso no tiene usted más que auto-dejarse precisas y breves anotaciones y programar la alarma vibratoria a una hora que usted considere apropiado.
P: Muy interesante Doctor Nato, ¿y cómo de largas tienen que ser la Autonotas?
R: Pues la clave de las Autonotas es sintetizar las ideas a través de lo que yo llamo las “explosion-words”, es decir, palabras que con solo nombrarlas producen una reacción en cadena de ideas asociativas en el cerebro. Por ejemplo, supongamos que un individuo tiene una cita por la tarde, en ese caso se pondría la siguiente Autonota a mediodía: “Cagar + colonia + papel higiénico”. Estas explosion words, enlazadas a través de unos intuitivos signos de suma, provocan al usuario una reacción cerebral en cadena que activa todas las terminaciones nerviosas de su sistema memorístico, y de pronto se acuerda de todo lo que necesita acordarse y de nada más.
P: Entiendo, ¿y qué es lo mejor de las Autonotas?
R: Me alegro que me lo pregunte, porque hay dos sensaciones altamente satisfactorias que me reportan las Autonotas: La primera es la tranquilidad, la sensación de confort y de despreocupación por no tener que acordarme de nada porque todo lo tengo ya previamente auto-anotado; la vida se convierte en un dulce paseo sin estrés, porque cuando tenga que hacer algo, seré auto-avisado por mí mismo 5 minutos antes de que ocurra; de pronto me convierto en un pez que nada libremente por unas aguas tranquilas sin molestias ni contracorrientes. La segunda sensación es la emoción; cuando comienza el día siempre me pregunto ¿cuántas Autonotas hay preparadas para hoy? ¿y qué me dirán?, siempre que me vibra el móvil es una nueva sorpresa, una gran alegría y sobre todo un auto-regalo; la vida deja de ser plana para convertirse en un pasaje excitante porque en cualquier momento puede llegarme un autoaviso sobre algún acontecimiento del futuro inmediato.
P: ¿Cree entonces usted que las Autonotas son una herramienta de progreso social?
R: Yo aún diría más, la Autonotas son un instrumento al servicio de la Libertad. La gente que desconfía de ellas, es gente que teme el compromiso. En un mundo donde las Autonotas hayan triunfado, cuando a alguien incumpla su palabra, ya no existe la excusa de “se me ha olvidado, pero la semana que viene lo hago”. En el mundo de las Autonotas, el olvido no tiene cabida. La gente que odia las Autonotas lo que realmente odia es el compromiso y la responsabilidad; casualmente, o mejor dicho, causalmente las personas que dan este perfil suelen ser los mismos que ante una decisión de consumo/ahorro, invariablemente eligen el consumo atroz que está desgarrando nuestra sociedad. Le confesaré un secreto, en mi tiempo libre, me gusta observar a los despilfarradores: qué hacen, cómo lo hacen, cuáles son sus metas en la vida [ninguna, se lo garantizo], etc. Suelen recordarme a mi gato Blanquín; esta inocente criatura cuando de pronto se encuentra un trozo de jamón por el suelo de mi cocina, no lo ahorra como lo haría un ser racional y responsable, sino que lo devora invariablemente sin pensar que más adelante podría serle de más utilidad; ya lo ve, los carvernistas se hayan al nivel intelectual de un gato gordo y patoso: ambos son incapaces de ahorrar para el futuro. El consumo es un retroceso social por más que John Maynard Keynes y sus amiguitos nazis lo nieguen. Las Autonotas son un instrumento para el perfeccionamiento individual, un paso vital que nos sacará definitivamente de todas las tentativas subdesarrollantes del cavernismo internacional.
P: ¿Qué le diría a los enemigos de la Autonotas?
R: Pues les miraría a los ojos fijamente y les diría, “Dejen de ser un lastre para la sociedad, eliminen de su cabeza esas peligrosas ideas cavernistas y pónganse la siguiente Autonota: hacer algo con mi vida + buscar empleo + ahorro a largo plazo + consumo cero”. Más claro, agua.
P: Creo que tiene toda la razón, Doctor Nato; ha sido muy interesante escucharle, muchas gracias por su tiempo.
R: Muchas gracias a usted.
LA ESTRATEGIA DEL AHORRO

Por el Doctor Nato*
Hay dos tipos de hombres: los despilfarradores, seres esclavizados por un consumismo endémico, carentes de voluntad y autonomía propias cuyo único propósito es dilapidar todos los recursos sociales existentes; y los ahorradores, hombres responsables y libres, sobrios y previsores.
El ahorrador es un paladín de la sociedad libre: gracias a su ilimitada capacidad de ahorrar ha logrado sacar a la Humanidad de las cavernas. Nadie le agradecerá su labor, incluso muchos la desprestigiaran mediante un sin fin de insultos y descalificaciones. Pero el ahorrador está por encima de los hombres irresponsables y del despilfarro. Él sabe cuál es su cometido y va a cumplirlo por más que el contubernio nazi-keynesiano pretenda hacerlos creer que dilapidar el capital es lo correcto y ahorrar es lo dañino.
Desde el Rincón del ahorrador vamos a dar una serie de directrices para que los hombre libres sepan cuál es la estrategia del ahorro. La vida está llena de oportunidades para ahorrar, solo hay que saber aprovecharlas:
Cuando vayas a cualquier evento social [reuniones en casas de amigos, comidas municipales, fiestas sorpresa, etc...] abusa de la confianza que han depositado tácitamente en ti. Ten en cuenta que cualquier acto de consumo que no tengas que pagar es un acto de ahorro, pues la comida que puedas comer fuera de casa es comida que ya no tendrás que comer cuando vuelvas a casa y nadie te la va a poder arrebatar. Aprovecha estas oportunidades de ahorro. Veamos los ejemplos más habituales:
- Cuando sirvan galletas en un plato sé el primero en coger y metete todas las que puedas en tu cavidad bucal; guárdate también unas cuantas en tu regazo sin que lo vea el resto, allí están seguras hasta que consigas tragar las que tienes en la boca.
- Siempre quedan restos de galleta y migajas en los bols de galletas, espavilate y hazte con ellos antes de que otro ahorrador lo haga.
- Se el primero en llenar tu vaso de refresco hasta que rebose y bébetelo velozmente; todo el mundo sabe que no habrá refresco para todos en la segunda vuelta, así que cuando el fluido acaparado esté por fin seguro en tu estómago, sírvete tu mismo por segunda vez.
- Siempre que seas invitado a un evento social donde haya más comida que manos [una boda, una fiesta, etc…] ayuna el día anterior y atibórrate de comida en la fiesta. Si comes lo suficiente al día siguiente no tendrás por qué desayunar. Así te habrás ahorrado la comida de un día y medio.
- Cuando salgas de casa aprovecha para defecar en baños ajenos: baños de amigos, baños de bares, baños públicos, lo que sea. A final de mes notarás una disminución el la factura del agua y del papel higiénico.
- Siempre que visites un baño ajeno, llénate los bolsillos de papel higiénico, así te ahorrarás el tener que comprarte clinex.
- Si vas a salir de casa no te laves las manos y aprovecha tus incursiones a baños ajenos para hacerlo. Si te organizas bien podrás aguantar todo un año con la misma pastilla de jabón.
- Si no hay un baño ajeno cerca, antes de entrar en casa orina por la calle y te ahorrarás unos litros de agua en tu casa.
Cuando venga gente extraña a tu propiedad ten en cuenta que cualquier cosa que les ofrezcas es un acto de desahorro, pues aquello que consuman ya no lo podrás ahorrar en el futuro. Lo mejor que puedes hacer es no invitar a nadie a tu propiedad, pero desde el Rincón del ahorrador sabemos que a veces es inevitable. Veamos unos consejos:
- Saca la menor comida posible a tus invitados, su glotonería es ilimitada.
- Siempre que saques comida, aprovecha para consumir tú también. Sigue las tácticas del ahorro arriba descritas, no te importe consumir tan irresponsablemente tus propios bienes, porque ten en cuenta que cuando ya los has sacado para tus invitados dejan de ser tuyos. Atibórrate de tus propias galletas y así te ahorrarás la cena cuando por fin se vayan.
- Ofrece siempre productos de ínfima calidad y/o caducados.
- Exige a tus invitados que vengan cagaos de casa para que no gasten tu papel higiénico y tu agua. La gente se aprovecha mucho cuando va a baños ajenos.
- Cuando venga gente a tu casa aprovecha para bajar la calefacción unos grados que los cuerpos humanos ya desprenden calor. No notarás la diferencia
Cuando por fin estés solo un par de consejos para seguir ahorrando:
- Apaga las luces de tu casa, tú ya sabes donde está todo [muebles, escalera, etc], no necesitas la luz para nada, es un derroche innecesario.
- La calefacción es un invento del despilfarro, siempre que haga frío ponte otra manta o ponte el abrigo en casa.
(*) El Doctor Nato es catedrátido del Amor en el Instituto del Amor. Es un destacado defensor del ahorro y un enemigo declarado del despilfarro.
GALBEÑO Y LA REVOLUCIÓN DE LOS BOLARDOS

Por el Doctor Nato*
El siglo XX ha sido el siglo testigo de indiscriminadas matanzas contra ciudadanos indefensos. Gulags, campos nazis de exterminio, bombardeos sobre poblaciones.... Hollywood ha intentado plasmar todo el Horror y el democidio producido en el siglo XX en sus trabajos cinematográficos.... ¿pero seguro que no se le ha olvidado nigún Holocausto? Desde el Instituto del Amor creemos que se han olvidado de la matanza más cruenta de todas: el Holocausto Vial.
Sin duda se trata del exterminio sistemático más prologado de la Historia y más ampliamente extendido por todo el Planeta Tierra; no hay día que los asesinos al volante no acaben con la vida de cientos de viandantes en todo el Globo. Acabar con el viandante es el único objetivo de estos degenerados. Hay muchos documentos que atestiguan esta agresión permanente contra los viandantes, pero las sociedades libre aún no hemos tomado conciencia de la verdadera naturaleza de estos asesinos. Nos pitan, nos persiguen, nos asustan y nos atropellan. Estas agresiones han desfigurado el día a día de los viandantes, conviertiendo una actividad aparentemente tan sencilla como comprar el pan en una tarea de máximo riesgo. Detrás de cada paso de cebra, de cada acera, de cada STOP hay un desquiciado al volante... de pronto un frenazo repentino en la tranquilidad matinal y... una nueva agresión.
Los padres ya no compran balones de futbol a sus hijos para evitar que estos sean carne de cañón de las letales máquinas de matar que llamamos automóviles; millones de viandantes despiertan sudorosos a media noche, tras una pesadilla vial en la que acababan bajo las ruedas de un vehículo-asesino. Para el viandante sólo queda el miedo, el sudor frío y el dolor.
Y todo esto bajo la complicidad del Estado, que construye nuevas carreteras, achica las aceras, disminuye la seguridad del peatón... en definitiva subvenciona la muerte. Las élites políticas voluntariamente ignoran las cruentas estadísticas que cada año salen publicadas en los periódicos. Nuevamente el Estado conspira contra una parte de la sociedad, nuevamente protege a los asesinos.
En este escenario de terror y genocidio vial, en esta lucha asimétrica por la supervivencia surgió un pensador, un visionario, un líder: Galbeño. Harto de los constantes [nunca mejor dicho] atropellos contra el viandante, decidió coger la vara de mando y plantar cara a estos criminales. El primer y único punto de su programa electoral lo tituló "la revolución de los bolardos".
La campaña electoral giró en torno a la violencia vial; el partido galbeñista se presentó a las elecciones bajo el lema "un ciudadano, un bolardo", el resto de los partidos, enemigos declarados del viandante, intentaron por todos los medios difamar y boicotear al Partido del Peatón, el partido galbeñista. Galbeño se mantuvo firme, como un bolardo solitario en medio de una plaza llena de automóviles.
Pero los viandantes nos rebelamos frente al Terror: teníamos un lider, un partido, un programa; las elecciones llegaron y la Libertad se impueso al terrorismo automovilístico; los festejos se extendieron por doquier; por fin habría justicia vial.
Así es como comenzó la Revolución de los Bolardos; por primera vez el gobierno abandonaba la conspiración permanente contra el viandante y se dedicaba a la protección de sus ciudadanos y no a su exterminio sistemático. Miles de bolardos se levantaron en las calles, las aceras se ensancharon y los parkings se redujeron. Por primera vez se dejaron de ver cadáveres abandonados de viandantes por las calles. Los hombre libres plantarón cara y arriconaron Terror y al fin se respiró Libertad.
Los niños por fin pudieron jugar al balón, los viandantes pudieron salir de sus casas, la gente recuperó la esperanza. Cada vez que salgo a la calle, y veo uno de esos oscuros bolardos de acero, respiro hondo y me sonrio. Gracias Galbeño.
(*) El Doctor Nato es Catedrático del Amor por el Instituto del Amor. Es un destacado activista por la liberación del viandante y un gran defensor de la revolución galbeñista de los bolardos.
Al norte de la minifalda: Teoría de la distracción.
Por la Doctora Ella Runciter *
Caballeros, no son ustedes dueños de sus miradas.
No, no se apuren, este artículo no trata, absurdamente, de reprenderles por ello. Si pasa una joven atractiva frente a ustedes, luciendo una minifalda de tamaño reducido, o como decimos los expertos, de género "cinturón ancho", se les van los ojos. Hasta ahora, tal vez pensaban que se trataba de una decisión premeditada, o que debían ocultar sus miradas e intenciones a ojos de la susodicha joven.
Cierto es que ni lograban ocultar su mirada, ni se sentían culpables por ello. Y hacían bien, señores, hacían bien.
El DAAEEMM (Departamento de Asuntos Extra-Masculinos) del Instituto del Amor ha realizado una rigurosa investigación sobre la elección que de su atuendo hacen las mujeres, y más concretamente sobre las llamados aspectos "provocativos" como puedan ser aquellas prendas de reducido tamaño, escotes relevantes o las que impiden, por su carácter ajustado, funciones básicas como la respiración. Por no hablar del maquillaje o los complementos (imaginen, hipotéticamente, un colgante entre los senos o unos tacones de aguja).
En el transcurso de la investigación, surgió un aspecto sumamente interesante, cuando se presentaba uno sólo de estos aspectos "provocativos", que daría lugar a la Teoría de la Distracción. Los datos se exponen a continuación, continuando con el ejemplo de la minifalda, por ser gráfico y sencillo:
· En un 30% de los casos, la señorita en cuestión escogió la minifalda porque se veía favorecida con ella. En este caso, dado que su objetivo era lucir sus atributos, no deben sentirse culpables por apreciarlos con su mirada (aunque quizá deban repasar el punto 6 de la teoría del odio, maravillosamente recogida por mi colega, el doctor Adolf).
· En un 20% de los casos, la portadora de la minifalda a) No tenía otra cosa que conjuntara con la pulsera que quería ponerse, b) Intenta seducir a un compañero de estudios o trabajo, o c) Competía con una compañera de estudios o trabajo. En este caso, sus miradas no serán tan bien recibidas. Pueden ver que se trata de un porcentaje pequeño, aunque no despreciable.
· Por último, y en un 50% de los casos, la minifalda cumplía una función clarísima y premeditada: controlar sus miradas. Antes de que empiecen a gritar "¡Lo sabía!", "La culpa es de las madres, que las visten como putas", o cualquier otro improperio discriminatorio, atiendan: La función de la falda no es tanto atraer su mirada, como desviarla de otros puntos.
Es decir: La mujer ataviada con un escote llamativo, tal vez no posee unas piernas finamente torneadas; la muchachita con pantalones terriblemente ajustados puede no poseer un rostro agraciado, los labios jugosos consiguen que ustedes tomen a una mujer en chándal por una dama elegante, y así hasta el infinito.
¿Y qué?, dirán algunos de ustedes. ¡¡Están siendo manipulados!!, respondemos desde el Instituto del Amor. No queremos decir con esto que se abstengan de mirar, ni mucho menos. Pero la próxima vez, antes de afirmar que el objeto de sus deseos es una belleza escultural, miren un poco más al norte de la minifalda, al sur del escote o al este del tatuaje. Sólo así alcanzarán una información que les está vedada.
(*) La Doctora Ella Runciter es profesora asociada del Instituto del Amor. Su lucidez mental la ha convertido en una de las investigadoras más notables del prestigioso Instituto del Amor. Hay que destacar la importancia que han tenido sus ampliaciones a la Teoría del Hueso que expone con magnifica claridad en su libro: "La Teoría del Hueso femenina: Más allá de las pajas".
LOS 100 MONTADITOS: EL COLECTIVO CONTRA EL INDIVIDUO

Por el Doctor Nato*
Imagínese el rostro de un hombre humilde y respetuoso con la propiedad privada siendo constantemente aplastado por la ensangrientada bota del colectivismo. Deje de imaginar y despierte, el colectivismo del siglo XXI ya tiene nombre: los 100 montaditos.
Desde que el hombre es hombre, es decir, desde que el hombre decidió ahorrar y salir del primitivismo cavernícola, ha habido enemigos del ahorro y de la propiedad privada. Siempre mirando con delictivas intenciones los recursos ajenos y siempre deseando apropiarse del producto de la responsabilidad y la perseverancia ajenas, estos parásitos sociales han desarrollado en todas las épocas ingeniosas tácticas con el único fin de arrebatar al ahorrador su capital. El siglo XXI, desgraciadamenteo no esta exento de estos elementos.
Un establecimiento limpio, bien iluminado, agradable; sencillas mesas negras, baños limpios, camareros sonrientes; una amplia oferta de 100 pequeños bocadillos -llamados montaditos- listos para ser preparados y degustados a 1 euros la unidad. En definitiva un lugar juvenil para disfrutar aparentemente con amigos y conocidos de una agradable cena a buen precio.
Dado lo tranquilo del local el ingenuo ahorrador ya ha bajado la guardia y se dispone, sin saberlo, a ser descaradamente atracado por... ¡¡sus propios acompañantes!!
Analicemos despacio la jugada, pues no tiene pérdida.
El grupo de amigos, compuesto por dos ahorradores y 5 o 6 despilfarradores llega a los 100 montaditos; nada más llegar y buscar un lugar cómodo, una parte del grupo se frota las manos en secreto intercambiando discretas miradas de complicidad: atiborrarse de montaditos a costa del ahorrador es su único objetivo.
La ensayada escena comienza en el momento en el que uno de los despilfarradores consigue una lista de los 100 montaditos y se dispone a anotar las peticiones agregadas de montaditos. El cauto ahorrador en un primer momento descofía de ese arrebato sovietista, ¿qué es eso de pedir todos en una misma nota? y se mete rápidamente la mano en el bolsillo en busca de un billete de 5 euros o unas pocas monedas con las que poder pagar al "polit buró" de despilfarradores que se ha erigido como la legítima autoridad fiscal del colectivo. Acaba de comenzar el atraco. Los despilfarradores están de enhorabuena, saben que hoy cenarán a costa de los ahorradores.
Todo el mundo pide sus montaditos y su refresco cuando de pronto, el ahorrador [y su billetera] se siente observado bajo la atenta mirada de todos los despilfarradores de la mesa; la presión le vence y decide fiarse de ese método despilfarrador-colectivista y pedir conjuntamente la ración apropiada y el refresco más barato, por supuesto. Una victoriosa sonrisa se dibuja en la cara de los despilfarradores.
La primera acción del "polit buró" colectivista es enviar a los dos ahorradores a llevar la nota a los camareros. Son persuadidos de que pagen lo de todos bajo [falsa] promesa de hacer "cuentas" en un futuro inmediato. Una vez los ahorradores cumplen, los despilfarradores se buscan las billeteras y casualmente [yo diría causalmente] ninguno cuenta con billetes inferiores a 20 euros.
Desde el rincón del ahorro hemos calculado que el ahorrador tan solo recupera entre un 60 y un 70% del capital adelantado bajo la promesa de que "el proximo día te lo pago". Si recibiese un dólar cada vez que alguien me prometiese esto, mis necesidades de consumo quedarían resueltas de por vida.
Después de este primer desfalco, llegan los ansiados montaditos en una redonda bandeja. El ahorrador siempre es prudente y deja a sus compañeros el privilegio de coger los suyos primero, pero la dura realidad asalta a nuestro doblemente estafado ahorrador: hay más manos que montaditos. Cuando se quiere dar cuenta, la bandeja inicialmente llena de montaditos, está ahora tan vacía como su estómago. Tan solo queda un triste mondatido que ningún despilfarrador quiso degustar debido a su lamentable aspecto.
El ahorrador protesta pero las capas y capas de burocracia que el "polit buró" colectivista ha preparado excusan su infinita glotonería con argumentos carentes de sentido.
El ahorrador a aprendido la valiosa lección [a un precio muy elevado, eso sí] y nunca más se dejará engañar por los despilfarradores en la plataforma del colectivismo del siglo XXI: los 100 montaditos.
(*) El Doctor Nato es Catedrático del Amor por el Instituto del Amor.
PERROS: EL HOLOCAUSTO SILENCIOSO
por el Doctor Jarp

Son miles. Están entre nosotros, se han introducido (o les han introducido) de una manera tan sutil en nuestras vidas que a mucha gente le resultaría imposible vivir sin ellos. Pocas veces aparecen en los medios de comunicación, si acaso cuando salvan alguna vida a un montañero perdido, pero tras esa cortina se esconde el verdadero carácter de los perros: nos están matando, nos están matando poco a poco pero sin descanso. Están introduciendo sus fauces, sus afilados colmillos, en la sociedad y la están desangrando. Y lo peor es que no nos damos cuenta.
Hace 60 años las democracias liberales tuvieron que hacer frente al mayor desafío de la Humanidad, la lucha contra una ideología despreciable, cargada de odio hacia el ser humano, el nazismo. Esta ideología, a pesar del ya mencionado odio hacia el género humano en general y a los judíos en particular, tenía sin embargo una especial predilección por el cuidado de los animales y de la naturaleza. Dentro de los animales, los investigadores nazis aplicaron sus despreciables técnicas científicas para crear algo que les ayudara en sus sangrientas fechorías a lo largo y ancho de Europa: así nació el perro. Ellos hacían el trabajo sucio para los nazis: descubrían judíos escondidos en los ghettos, los perseguían y si era menester los descuartizaban bajo la atenta mirada y las risas de sus crueles amos arios. El nazismo desapareció, la democracia capitalista se impuso sobre el socialismo hitleriano. Los horrores de los campos de concentración conmovieron a medio mundo y la Humanidad juró no perdonar jamás a aquellos criminales. ¿A todos? No, se olvidaron de los perros de presa (y nunca mejor dicho) de Hitler.
Así se introdujeron en nuestra vida, cada vez se hace más raro que una familia no tenga un perro entre ellos. Los perros han dejado de tener la que siempre se llamó "vida de perro". Ahora hay perro que se pega una vida de consejero-delegado para arriba. Hay peluquerías para perros, clínicas para perros, hoteles para perros. En los grandes almacenes, no faltan los departamentos especializados en alimentación para perros, en vajillas para perros, en collares para perros, en mantas para perros, en insecticidas para perros.
Y empezaron a matar: sus blancos predilectos eran los niños. No podía ser de otra manera en unos animales creados por la ideología más genocida que ha padecido nuestro planeta. Raro es el día en que no nos levantemos sobresaltados por la noticia de un perro que despedaza a alguien, raro es el día en que un padre no ve llegar al perro con el brazo de su hija sobresaliendo de la ensangrentada boca de su can.
Y así, poco a poco, cumplen con el fácil cometido que se les encomendó antes del canto del cisne del nazismo: matar a toda la Humanidad. Miles de potenciales depredadores en miles de chalets y casas de campo españolas asoman tras las verjas su fiera advertencia. Sus propietarios los tienen en estima, y les confían su seguridad. Todo va bien, hasta que se cruza un gen, un olor, un peligro... Y una noticia.

12 PENSAMIENTOS SOBRE EL AHORRO
Por el Doctor Nato*
- Si usted es acreedor sea bienvenido, si usted es deudor salga de mi propiedad.
- En la fábula “La cigarra y la hormiga”, la hormiga sobrevive al invierno y la cigarra muere de inanición.
- La carencia de ahorro es la situación previa al hurto.
- La gente respetable ahorra, la gente irresponsable despilfarra.
- El ahorro sólo tiene dos enemigos: la inflación y los ladrones.
- Si la Humanidad hubiera hecho caso a los despilfarradores aún dormiríamos en cuevas
- La gente ahorradora es siempre bien recibida en bancos e instituciones financieras, los despilfarradores no son bienvenidos en ninguna parte.
- Sin ahorro la revolución capitalista no hubiera sido posible.
- Las bestias y los despilfarradores consumen cuanto tienen, los hombres responsables consumen lo oportuno.
- Todo el mundo quiere tener un amigo ahorrador, nadie quiere tener un amigo pedigüeño.
- El ahorrador asegura su futuro, el despilfarrador hipoteca su presente.
- Una persona ahorradora es un ciudadano, un despilfarrador es un problema.
(*) El Doctor Nato es Catedrático del Amor por el Instituto del Amor. Siempre ha destaco por ser un defensor a ultranza del ahorro y un enemigo del despilfarro; en su libro "Los despilfarradores quieren que volvamos a las cavernas" el Doctor Nato realiza un feroz ataque a la ideología despilfarradora que según sostiene el autor tiene secuestrada hoy en día a la sociedad.
La Corriente del Odio o una metodologia heterodoxa a la Ciencia del Amor
Por el Doctor Adolf *
El estudio de la parcela del conocimiento humano que ahora es popularmente conocida como "Ciencia del Amor" esta historicamente controlada por una serie de corrientes de pensamiento dispares entre si, como puedan ser la escuela mesetaria o anosexual y la escuela serrana tambien conocida como la posicion "todo es carne", pero que se han coaligado para apartar de el academicismo oficial a otras corrientes que por ser mas jovenes o menos numerosas han quedado apartadas de toda posibilidad de abordar esta apasionante ciencia desde otras opticas.
Ahora bien, gracias a una nueva amplitud de miras del ilustre Dr. Nato y sus colegas se ha dado por fin cabida dentro de los programas oficiales a una corriente que varia en sus planteamientos de aproximacion al objeto pero que pretende estudiar las mismas relaciones y resultados que las escuelas tradicionales, esta es la llamada Corriente del Odio, que por fin cuenta con un departamento exclusivo para su desarrollo en el seno del Instituto del Amor, estableciendo dicho instituto un nuevo titulo de posgrado que asegura el completo desarrollo cientifico y academico de esta posicion.
Para acercar al lector a esta gran desconocida de las corrientes de estudio del corpus sentimentalum de la ciencia nos vemos obligados a señalarle alguna de las grandes divergencias entre esta corriente y las posiciones mas oficialistas y por tanto conocidas.
- Todo acto humano, incluidos aquellos que los ortodoxos clasifican como derivados de la actividad de amar son derivados de otro sentimiento el Odio, por tanto podemos decir que el Odium (como aparece en las fuentes clasicas) es el motor de todo el actuar humano.
- Las distintas conductas observables no son mas que plasmaciones de distintas facetas del Odium en la mente humana, y por tanto en la realidad.
- Los que no comulgan con esta corriente de pensamiento son gilipollas de necesidad ,notese que esta expresion es un tecnicismo que requiere amplio desarrollo para su comprension.
- Odiar es el acto con el que se inicia la vida y por lo tanto el fin de las actividades que estudia la Ciencia del Amor tienen su fin y por tanto su origen ultimo en el Odium
- Si cuando andas por la calle odias eres ya de facto un miembro de esta corriente, aun cuando comulges con los planteamientos basicos de la Ciencia del Amor
- Hay tiempos de mirada adecuados e inadecuados.
Esperamos que el lector este ahora mas familiarizado con esta corriente mediante estas nociones basicas que hemos dado que consideramos de utilidad tanto para el neofito como para el profesional o el estudioso en general.
(*) El Doctor Adolf es Profesor Asociacio del Insituto del Amor. Cuenta con numerosas publicaciones entre las que destacamos: "Los Principios Científicos del Odio" y "Odio y libertad". De su trabajo destacan sus posiciones heterodoxas dentro del Instituto del Amor llenas de originalidad, que rechazan entre otras cosas el formalismo matemático y el "positivismo cartesiano" que caracterizan la corriente ortodoxa del Instituto del Amor. No encontramos frente a un científico muy prometedor que ya cuenta con un amplio número de seguidores dentro y fuera del Instituto del Amor
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