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Instituto del Amor

El ricón del ahorrador

"Yo aún diría más, las Autonotas son un instrumento al servicio de la Libertad"

"Yo aún diría más, las Autonotas son un instrumento al servicio de la Libertad"

Entrevista al Doctor Nato, por Perolo

 

El Doctor Nato es catedrático del Instituto del Amor y ha escrito numerosos libros y artículos sobre teoría del Amor y sobre el Ahorro. Es seguidor de una corriente de pensamiento intelectual que se inició “en las cavernas” -como le gusta decir al Doctor Nato- conocida como “THE SAVE STREAM” que aboga por el consumo cero y el ahorro máximo. Esta corriente defiende que el ser humano fue creado para ahorrar y no para consumir [léase despilfarrar] como animales salvajes. El ahorro es una virtud y el consumo un insulto al sentido común. El “cavernismo” [término recientemente acuñado por el Doctor Nato para referirse movimiento despilfarrador-nazikeynesiano] es por tanto el mayor enemigo de la Humanidad y el deber de los Paladines del Ahorro es vencerlo en todos los frentes.  

Esta entrevista en exclusiva indaga en un nuevo descubrimiento del Doctor Nato: las Autonotas. Este novedoso sistema promete conducir a la Humanidad a una nueva etapa de prosperidad nunca antes soñada.  

 

P: Buenos días Doctor Nato, antes de nada he de agradecerle nuevamente que accediese a concederme esta breve entrevista.

R: No hay de que, Don Perolo. Comencemos.

 

P: Bien… antes de nada, ¿por qué no nos habla un poco de las Autonotas? ¿Explíquenos en qué consisten?

R: Las Autonotas son, probablemente, el mayor invento desde el descubrimiento de la moneda o de la escritura. Cientos de generaciones venideras nos agradecerán tan magnifico descubrimiento. ¿En qué consisten? Son básicamente pequeñas “auto-anotaciones” [de ahí el nombre de Autonotas, que se me ocurrió un día miraba fijamente una parada de autobús] que uno mismo se hace a sí mismo para que no se le olvide nada en un horizonte temporal próximo o muy próximo. El medio para canalizar estas “auto-anotaciones” es la telefonía móvil gracias a su novedoso sistema de calendario-agenda con alarma vibratoria programable. ¿Está usted harto de que se le olvide llevar un libro a un amigo o que se le olvide cortarse las uñas de los pies? ¿Se le olvida siempre llenarse los bolsillos de papel higiénico de baño? ¿Tiene que llamar a un amigo pero cuando llegue a casa lo más seguro es que se ponga a ver la tele y se olvide de todo? ¿Está harto de fallar en los pequeños compromisos sociales que todos adquirimos a diario? En ese caso no tiene usted más que auto-dejarse precisas y breves anotaciones y programar la alarma vibratoria a una hora que usted considere apropiado.

P: Muy interesante Doctor Nato, ¿y cómo de largas tienen que ser la Autonotas?

R: Pues la clave de las Autonotas es sintetizar las ideas a través de lo que yo llamo las “explosion-words”, es decir, palabras que con solo nombrarlas producen una reacción en cadena de ideas asociativas en el cerebro. Por ejemplo, supongamos que un individuo tiene una cita por la tarde, en ese caso se pondría la siguiente Autonota a mediodía: “Cagar + colonia + papel higiénico”. Estas explosion words, enlazadas a través de unos intuitivos signos de suma, provocan al usuario una reacción cerebral en cadena que activa todas las terminaciones nerviosas de su sistema memorístico, y de pronto se acuerda de todo lo que necesita acordarse y de nada más.

P: Entiendo, ¿y qué es lo mejor de las Autonotas?

R: Me alegro que me lo pregunte, porque hay dos sensaciones altamente satisfactorias que me reportan las Autonotas: La primera es la tranquilidad, la sensación de confort y de despreocupación por no tener que acordarme de nada porque todo lo tengo ya previamente auto-anotado; la vida se convierte en un dulce paseo sin estrés, porque cuando tenga que hacer algo, seré auto-avisado por mí mismo 5 minutos antes de que ocurra; de pronto me convierto en un pez que nada libremente por unas aguas tranquilas sin molestias ni contracorrientes. La segunda sensación es la  emoción;  cuando comienza el día siempre me pregunto ¿cuántas Autonotas hay preparadas para hoy? ¿y qué me dirán?, siempre que me vibra el móvil es una nueva sorpresa, una gran alegría y sobre todo un auto-regalo; la vida deja de ser plana para convertirse en un pasaje excitante porque en cualquier momento puede llegarme un autoaviso sobre algún acontecimiento del futuro inmediato.

P: ¿Cree entonces usted que las Autonotas son una herramienta de progreso social?

R: Yo aún diría más, la Autonotas son un instrumento al servicio de la Libertad. La gente que desconfía de ellas, es gente que teme el compromiso. En un mundo donde las Autonotas hayan triunfado, cuando a alguien incumpla su palabra, ya no existe la excusa de “se me ha olvidado, pero la semana que viene lo hago”. En el mundo de las Autonotas, el olvido no tiene cabida. La gente que odia las Autonotas lo que realmente odia es el compromiso y la responsabilidad; casualmente, o mejor dicho, causalmente las personas que dan este perfil suelen ser los mismos que ante una decisión de consumo/ahorro, invariablemente eligen el consumo atroz que está desgarrando nuestra sociedad. Le confesaré un secreto, en mi tiempo libre, me gusta observar a los despilfarradores: qué hacen, cómo lo hacen, cuáles son sus metas en la vida [ninguna, se lo garantizo], etc. Suelen recordarme a mi gato Blanquín; esta inocente criatura cuando de pronto se encuentra un trozo de jamón por el suelo de mi cocina, no lo ahorra como lo haría un ser racional y responsable, sino que lo devora invariablemente sin pensar que más adelante podría serle de más utilidad; ya lo ve, los carvernistas se hayan al nivel intelectual de un gato gordo y patoso: ambos son incapaces de ahorrar para el futuro. El consumo es un retroceso social por más que John Maynard Keynes y sus amiguitos nazis lo nieguen. Las Autonotas son un instrumento para el perfeccionamiento individual, un paso vital que nos sacará definitivamente de todas las tentativas subdesarrollantes del cavernismo internacional.

P: ¿Qué le diría a los enemigos de la Autonotas?

R: Pues les miraría a los ojos fijamente y les diría, “Dejen de ser un lastre para la sociedad, eliminen de su cabeza esas peligrosas ideas cavernistas y pónganse la siguiente Autonota: hacer algo con mi vida + buscar empleo + ahorro a largo plazo + consumo cero”. Más claro, agua.

P: Creo que tiene toda la razón, Doctor Nato; ha sido muy interesante escucharle, muchas gracias por su tiempo.

R: Muchas gracias a usted. 

LA ESTRATEGIA DEL AHORRO

LA ESTRATEGIA DEL AHORRO

Por el Doctor Nato* 

Hay dos tipos de hombres: los despilfarradores, seres esclavizados por un consumismo endémico, carentes de voluntad y autonomía propias cuyo único propósito es dilapidar todos los recursos sociales existentes; y los ahorradores, hombres responsables y libres, sobrios y previsores.

 El ahorrador es un paladín de la sociedad libre: gracias a su ilimitada capacidad de ahorrar ha logrado sacar a la Humanidad de las cavernas. Nadie le agradecerá su labor, incluso muchos la desprestigiaran mediante un sin fin de insultos y descalificaciones. Pero el ahorrador está por encima de los hombres irresponsables y del despilfarro. Él sabe cuál es su cometido y va a cumplirlo por más que el contubernio nazi-keynesiano pretenda hacerlos creer que dilapidar el capital es lo correcto y ahorrar es lo dañino.

Desde el Rincón del ahorrador vamos a dar una serie de directrices para que los hombre libres sepan cuál es la estrategia del ahorro. La vida está llena de oportunidades para ahorrar, solo hay que saber aprovecharlas:

Cuando vayas a cualquier evento social [reuniones en casas de amigos, comidas municipales, fiestas sorpresa,  etc...] abusa de la confianza que han depositado tácitamente en ti. Ten en cuenta que cualquier acto de consumo que no tengas que pagar es un acto de ahorro, pues la comida que puedas comer fuera de casa es comida que ya no tendrás que comer cuando vuelvas a casa y nadie te la va a poder arrebatar. Aprovecha estas oportunidades de ahorro.  Veamos los ejemplos más habituales:

  • Cuando sirvan galletas en un plato sé el primero en coger y metete todas las que puedas en tu cavidad bucal; guárdate también unas cuantas en tu regazo sin que lo vea el resto, allí están seguras hasta que consigas tragar las que tienes en la boca.
  • Siempre quedan restos de galleta y migajas en los bols de galletas, espavilate y hazte con ellos antes de que otro ahorrador lo haga.
  • Se el primero en llenar tu vaso de refresco hasta que rebose y bébetelo velozmente; todo el mundo sabe que no habrá refresco para todos en la segunda vuelta, así que cuando el fluido acaparado esté por fin seguro en tu estómago, sírvete tu mismo por segunda vez.
  •  Siempre que seas invitado a un evento social donde haya más comida que manos [una boda, una fiesta, etc…] ayuna el día anterior y atibórrate de comida en la fiesta. Si comes lo suficiente al día siguiente no tendrás por qué desayunar. Así te habrás ahorrado la comida de un día y medio.
  •  Cuando salgas de casa aprovecha para defecar en baños ajenos: baños de amigos, baños de bares, baños públicos, lo que sea. A final de mes notarás una disminución el la factura del agua y del papel higiénico.
  •   Siempre que visites un baño ajeno, llénate los bolsillos de papel higiénico, así te ahorrarás el tener que comprarte clinex.
  •  Si vas a salir de casa no te laves las manos y aprovecha tus incursiones a baños ajenos para hacerlo. Si te organizas bien podrás aguantar todo un año con la misma pastilla de jabón.
  •  Si no hay un baño ajeno cerca, antes de entrar en casa orina por la calle y te ahorrarás unos litros de agua en tu casa.

Cuando venga gente extraña a tu propiedad ten en cuenta que cualquier cosa que les ofrezcas es un acto de desahorro, pues aquello que consuman ya no lo podrás ahorrar en el futuro. Lo mejor que puedes hacer es no invitar a nadie a tu propiedad, pero desde el Rincón del ahorrador sabemos que a veces es inevitable. Veamos unos consejos:

 

  •  Saca la menor comida posible a tus invitados, su glotonería es ilimitada.
  • Siempre que saques comida, aprovecha para consumir tú también. Sigue las tácticas del ahorro arriba descritas, no te importe consumir tan irresponsablemente tus propios bienes, porque ten en cuenta que cuando ya los has sacado para tus invitados dejan de ser tuyos. Atibórrate de tus propias galletas y así te ahorrarás la cena cuando por fin se vayan.
  • Ofrece siempre productos de ínfima calidad y/o caducados.
  • Exige a tus invitados que vengan cagaos de casa para que no gasten tu papel higiénico y tu agua. La gente se aprovecha mucho cuando va a baños ajenos.
  • Cuando venga gente a tu casa aprovecha para bajar la calefacción unos grados que  los cuerpos humanos ya desprenden calor. No notarás la diferencia

Cuando por fin estés solo un par de consejos para seguir ahorrando:

 

  • Apaga las luces de tu casa, tú ya sabes donde está todo [muebles, escalera, etc], no necesitas la luz para nada, es un derroche innecesario.
  • La calefacción es un invento del despilfarro, siempre que haga frío ponte otra manta o ponte el abrigo en casa.

(*) El Doctor Nato es catedrátido del Amor en el Instituto del Amor. Es un destacado defensor del ahorro y un enemigo declarado del despilfarro.

LOS 100 MONTADITOS: EL COLECTIVO CONTRA EL INDIVIDUO

LOS 100 MONTADITOS: EL COLECTIVO CONTRA EL INDIVIDUO

Por el Doctor Nato*

Imagínese el rostro de un hombre humilde y respetuoso con la propiedad privada siendo constantemente aplastado por la ensangrientada bota del colectivismo. Deje de imaginar y despierte, el colectivismo del siglo XXI ya tiene nombre: los 100 montaditos.

Desde que el hombre es hombre, es decir, desde que el hombre decidió ahorrar y salir del primitivismo cavernícola, ha habido enemigos del ahorro y de la propiedad privada. Siempre mirando con delictivas intenciones los recursos ajenos y siempre deseando apropiarse del producto de la responsabilidad y la perseverancia ajenas, estos parásitos sociales han desarrollado en todas las épocas ingeniosas tácticas con el único fin de arrebatar al ahorrador su capital. El siglo XXI, desgraciadamenteo no esta exento de estos elementos.

Un establecimiento limpio, bien iluminado, agradable; sencillas mesas negras, baños limpios, camareros sonrientes; una amplia oferta de 100 pequeños bocadillos -llamados montaditos- listos para ser preparados y degustados a 1 euros la unidad. En definitiva un lugar juvenil para disfrutar aparentemente con amigos y conocidos de una agradable cena a buen precio.

Dado lo tranquilo del local el ingenuo ahorrador ya ha bajado la guardia y se dispone, sin saberlo, a ser descaradamente atracado por... ¡¡sus propios acompañantes!!

Analicemos despacio la jugada, pues no tiene pérdida.

El grupo de amigos, compuesto por dos ahorradores y 5 o 6 despilfarradores llega a los 100 montaditos; nada más llegar y buscar un lugar cómodo, una parte del grupo se frota las manos en secreto intercambiando discretas miradas de complicidad: atiborrarse de montaditos a costa del ahorrador es su único objetivo.

La ensayada escena comienza en el momento en el que uno de los despilfarradores consigue una lista de los 100 montaditos y se dispone a anotar las peticiones agregadas de montaditos. El cauto ahorrador en un primer momento descofía de ese arrebato sovietista, ¿qué es eso de pedir todos en una misma nota? y se mete rápidamente la mano en el bolsillo en busca de un billete de 5 euros o unas pocas monedas con las que poder pagar al "polit buró" de despilfarradores que se ha erigido como la legítima autoridad fiscal del colectivo. Acaba de comenzar el atraco. Los despilfarradores están de enhorabuena, saben que hoy cenarán a costa de los ahorradores.

Todo el mundo pide sus montaditos y su refresco cuando de pronto, el ahorrador [y su billetera] se siente observado bajo la atenta mirada de todos los despilfarradores de la mesa; la presión le vence y decide fiarse de ese método despilfarrador-colectivista  y pedir conjuntamente la ración apropiada y el refresco más barato, por supuesto. Una victoriosa sonrisa se dibuja en la cara de los despilfarradores.

La primera acción del "polit buró" colectivista es enviar a los dos ahorradores a llevar la nota a los camareros. Son persuadidos de que pagen lo de todos bajo [falsa] promesa de hacer "cuentas" en un futuro inmediato. Una vez los ahorradores cumplen, los despilfarradores se buscan las billeteras y casualmente [yo diría causalmente] ninguno cuenta con billetes inferiores a 20 euros.

Desde el rincón del ahorro hemos calculado que el ahorrador tan solo recupera entre un 60 y un 70% del capital adelantado bajo la promesa de que "el proximo día te lo pago". Si recibiese un dólar cada vez que alguien me prometiese esto, mis necesidades de consumo quedarían resueltas de por vida.

Después de este primer desfalco, llegan los ansiados montaditos en una redonda bandeja. El ahorrador siempre es prudente y deja a sus compañeros el privilegio de coger los suyos primero, pero la dura realidad asalta a nuestro doblemente estafado ahorrador: hay más manos que montaditos. Cuando se quiere dar cuenta, la bandeja inicialmente llena de montaditos, está ahora tan vacía como su estómago. Tan solo queda un triste mondatido que ningún despilfarrador quiso degustar debido a su lamentable aspecto.

El ahorrador protesta pero las capas y capas de burocracia que el "polit buró" colectivista ha preparado excusan su infinita glotonería con argumentos carentes de sentido.

El ahorrador a aprendido la valiosa lección [a un precio muy elevado, eso sí] y nunca más se dejará engañar por los despilfarradores en la plataforma del colectivismo del siglo XXI: los 100 montaditos.

 

(*) El Doctor Nato es Catedrático del Amor por el Instituto del Amor.

12 PENSAMIENTOS SOBRE EL AHORRO

Por el Doctor Nato*  

  1. Si usted es acreedor sea bienvenido, si usted es deudor salga de mi propiedad.
  2. En la fábula “La cigarra y la hormiga”, la hormiga sobrevive al invierno y la cigarra muere de inanición.
  3. La carencia de ahorro es la situación previa al hurto.
  4. La gente respetable ahorra, la gente irresponsable despilfarra.
  5. El ahorro sólo tiene dos enemigos: la inflación y los ladrones.
  6. Si la Humanidad hubiera hecho caso a los despilfarradores aún dormiríamos en cuevas
  7. La gente ahorradora es siempre bien recibida en bancos e instituciones financieras, los despilfarradores no son bienvenidos en ninguna parte.
  8. Sin ahorro la revolución capitalista no hubiera sido posible.
  9. Las bestias y los despilfarradores consumen cuanto tienen, los hombres responsables consumen lo oportuno.
  10.  Todo el mundo quiere tener un amigo ahorrador, nadie quiere tener un amigo pedigüeño.
  11.  El ahorrador asegura su futuro, el despilfarrador hipoteca su presente.
  12.  Una persona ahorradora es un ciudadano, un despilfarrador es un problema.
     

(*) El Doctor Nato es Catedrático del Amor por el Instituto del Amor. Siempre ha destaco por ser un defensor a ultranza del ahorro y un enemigo del despilfarro; en su libro "Los despilfarradores quieren que volvamos a las cavernas" el Doctor Nato realiza un feroz ataque a la ideología despilfarradora que según sostiene el autor tiene secuestrada hoy en día a la sociedad.